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lunes, 2 de enero de 2012

FOSFENISMO: TRANSFORMANDO LA ENERGÍA LUMINOSA EN MENTAL





El Fosfenismo, es aprender a transformar la energía luminosa en energía mental. O esto es al menos lo que sus practicantes afirman. Veamos no obstante que entendemos por fosfeno:


  • Fosfenos es un Fenómeno entóptico, caracterizado por la sensación de ver manchas luminosas, causada por la estimulación mecánica, eléctrica o magnética de la retina o corteza visual. Un ejemplo de fosfeno son los patrones luminosos que se ven al frotar los párpados con bastante presión.
  • En 1918 Lowënstein y Borchard descubrieron que tras la estimulación eléctrica del córtex visual aparecían fosfenos. Penfield y su grupo de investigación en la década de 1950 confirmaron los fosfenos y que la estimulación eléctrica de ciertas zonas del cerebro producían imágenes (fosfenos) como sonidos, sensaciones táctiles.
Y AHORA VAMOS CON EL FOSFENISMO PROPIAMENTE DICHO:
Las técnicas fosfénicas aportan elementos que dicen,  pueden resolver muchos problemas.. 


RELAJARSE SIN DIFICULTAD


El primer efecto del fosfeno se nota sobre el sistema nervioso. De ahí la profunda relajación y descanso que se siente cuando se hacen fosfenos. Los pescadores son un ejemplo que ilustra bien dicha acción favorable de los fosfenos sobre el sistema nervioso. En efecto, cuando están pescando, pueden estar horas enteras mirando al agua, esperando una picada; no es sólo la pesca lo que motiva tanta paciencia. Aseguran ellos mismos, que si "no pican" tampoco importa. Además, personas hipernerviosas o que habitualmente no son capaces de estar quietas, encuentran en esta actividad un relax y una calma especiales. Dicen sentir una paz y una serenidad que no sienten en ninguna otra parte.


Este bienestar se debe al reflejo del sol o del cielo luminoso sobre el agua. La fijación se produce sin que el pescador le preste atención. Observa simplemente las orillas o la corriente del agua; sigue al corcho con sus ojos y lo recoloca regularmente. Es suficiente para fijar un ritmo en su pensamiento. Hay pues, un fosfeno mantenido permanentemente por la fijación en el agua y al mismo tiempo un ritmo regular producido por la corriente de agua. Ritmo y fosfeno se expanden en el conjunto del sistema nervioso y de la masa cerebral. Son las dos condiciones que determinan el desarrollo de las facultades superiores del cerebro y ésto explica que algunos pescadores, y sobre todo los pescadores profesionales, que en el mar tienen constantemente los reflejos del sol o del cielo sobre los ojos, posean capacidades de intuición.


Pero aquí, lo que nos interesa particularmente es el efecto estructurante del fosfeno sobre la personalidad, pues es evidente que si en la vida diaria se siente mayor calma y se está más tranquilo, estaremos mucho mas disponibles para todas las actividades y en consecuencia mucho más eficaces. Además, estas fijaciones desarrollan un gran optimismo. 

  • Es, pues, muy interesante dormirse haciendo fosfenos, que pueden obtenerse mirando a una lámpara fosfénica equipada con una bombilla de 75 W (Photocrescenta), colocada a dos o tres metros de distancia, durante unos 30 segundos. Tras ese tiempo, se apaga la lámpara y, en la oscuridad, se observan simplemente los colores, dejándose llevar sin esfuerzo por los pensamientos.




  • Al cabo de 3 minutos, se mira de nuevo la lámpara y se reemprende la observación. En general, el sueño sobreviene al cabo de poco tiempo, durante la observación de los colores, y se aprovecha especialmente este aporte de energía. Son numerosas las personas que han recuperado el sueño gracias a los fosfenos. Al día siguiente, se sienten más descansadas y se despiertan a veces con una alegría intensa. Por esta razón es bueno hacer algunos fosfenos antes de comenzar el día.
LA ALTERNANCIA CEREBRAL


El fosfeno dura 3 minutos, pero no hay necesidad de rehacer un fosfeno cuando desaparece. Es evidente que no vamos a cortar el estudio o la lectura simplemente porque el fosfeno se ha esfumado. La energía del fosfeno se acumula, lo que hace que no dependamos de él para estudiar de manera continua. Sin embargo, cuando se note un bajón de la atención, rehacer un fosfeno permite recuperarla y continuar estudiando sin fatiga. En efecto, el cerebro no funciona de manera continua, sino de forma rítmica, por alternancias. Esto explica que al cabo de un rato cueste seguir leyendo o estudiando. Releemos, continuamos sin entender y no acabamos de fijar la atención. Se trata de una saturación totalmente normal y basta dejar un momento de trabajar, pensar incluso en otra cosa durante unos instantes, por ejemplo hacer un fosfeno para observar los colores en la oscuridad, sin preocuparse de los estudios ; incluso practicando pequeños balanceos de cabeza durante unos minutos, tras hacer un fosfeno, para respetar esta alternancia cerebral. Esto impulsa la atención y facilita la asimilación.




Después, para volver al estudio, hay que volver a formar un fosfeno. Por supuesto, es como se hace habitualmente cuando se estudia varias horas seguidas. Al constatar esas bajadas de atención, mucha gente dice que tienen problemas de concentración, pues no puede trabajar mucho tiempo seguido sobre el mismo tema. Pero de hecho el problema no se plantea de esa manera. En efecto, en la vida diaria, tenemos sin cesar pensamientos en ebullición y pasamos de una reflexión a otra sin darnos cuenta y de manera espontánea. Muchos libros describen un ejercicio para desarrollar la concentración, que consiste en mantener mucho tiempo el mismo pensamiento en mente. Sin embargo, entrenándose así, se da uno cuenta de que es un ejercicio extremadamente difícil de realizar y no se consigue mantener mucho tiempo este único pensamiento. Constantemente se eclipsa de la mente y vuelve a aparecer, o incluso aparecen ideas "parásitas " perturbadoras.


Todo ello no significa más que una cosa y es que conservar mucho tiempo un mismo pensamiento en la mente no es fisiológico. Los experimentadores que se han prestado a esta prueba observan que primeramente les exige un esfuerzo extraordinario y cuando acaban, les cuesta reflexionar de nuevo. La reflexión se paraliza y desde luego eso no favorece la expansión del individuo ni su creatividad! Además, provoca dolores de cabeza importantes. Es igual que el "ejercicio" que consiste en hacer lo que se llama el "vacío mental", haciendo grandes esfuerzos para rechazar los pensamientos que surgen. Esto tampoco es fisiológico y las personas que se entrenan con este tipo de ejercicios, a veces durante muchos años, no hacen sino desarrollar graves problemas nerviosos. Bajo el pretexto de una "búsqueda de la concentración" la práctica de estos ejercicios conduce exactamente a lo contrario de lo que se busca : pérdida del sentido crítico, dependencia y debilitamiento de la personalidad en su conjunto.


Por tanto, cuando decimos a un niño : "Piensa sólo en lo que estás haciendo!", le pedimos que haga lo que un adulto no puede.


Trabajar de manera continua, por tanto, no sirve para nada y contribuye más bien a trastornar los ritmos cerebrales. Por el contrario, vale más hacer sesiones cortas y repetidas a menudo. Así respetamos la alternancia cerebral y nunca hay saturación ni fatiga. El aprendizaje se vuelve eficaz pues el cerebro rinde al máximo de su potencial.


Un canadiense me contaba que no podía mantener mucho tiempo una misma actividad. Si cortaba madera, al cabo de un rato sentía la necesidad de hacer otra cosa. Iba a cortar el césped. Después lo dejaba e iba a dar de comer a los conejos y así sucesivamente. No cesaba de cambiar de actividad. Haciendo ésto, respetaba sus ritmos cerebrales y no sufría ninguna fatiga. Por el contrario, al variar frecuentemente de trabajo se adquiere una energía considerable, pues se sigue espontáneamente la estructura fisiológica, haciendo sesiones cortas y repetidas frecuentemente. Germain goza de un dinamismo y una vitalidad formidables. Tiene una moral de acero y es un optimista increíble. Tiene 40 años y aparenta 30!...


OBSERVE SUS RITMOS CEREBRALES


Compruebe su alternancia cerebral : Este dibujo da la sensación de un cubo. Observe su posición en el espacio durante unos minutos, sin esfuerzos de concentración. ¿Es constante su posición? ¿Percibe usted cada posición del cubo durante igual tiempo?


El cubo de Necker




¿Es regular la alternancia? Si es así, bravo. Los intercambios entre sus dos hemisferios son regulares y su atención es correcta. Si no, usted tiene problemas para fijar la atención en un trabajo y se fatiga rápidamente. Practique ejercicios de balanceo para restablecer su alternancia cerebral y mejorar su trabajo mental.


EL CEREBRO TRABAJA DE MANERA RITMICA


Observando este cubo, descubrimos al cabo de un momento que da la sensación de cambiar espontáneamente de eje, como si se desplazase. Este fenómeno es habitualmente clasificado como una ilusión óptica, pero se trata realmente de un análisis peculiar del cerebro.


La fluctuación del dibujo se debe al trabajo alternativo de los dos hemisferios, lo mismo que nos muestran los fosfenos dobles ( ver "La exploración del cerebro por las oscilaciones de los fosfenos dobles", del Dr. LEFEBURE ). Vemos, pues, al cerebro en pleno trabajo rítmico y si no ha visto cambiar al cubo de posición, o si la alternancia era muy lenta, es que está usted muy fatigado. Repita la observación tras una noche de sueño reparador y percibirá su alternancia cerebral.


No puede haber pedagogía eficaz si no se respeta el funcionamiento real del cerebro.


¿Una escalera?






La alternancia vertical : Esta escalera posee una propiedad particular. Puede verse a la inversa. Esta simetría muestra que el cerebro analiza las formas más allá de lo que creemos ver realmente. Es posible otra percepción : la de un "biombo" visto por arriba, cortando la sala en dos. Con otros dibujos, algunas personas ven incluso desaparecer líneas de forma regular. Todos estos fenómenos muestran el trabajo rítmico de los dos hemisferios cerebrales. La atención, la memoria y la reflexión son función de la regularidad de la alternancia cerebral.


EL SECRETO DEL EXITO : EL RITMO


El ritmo está profundamente asociado a la memoria y los publicistas lo saben bien; pero hay que reconocer que ellos han estudiado los procesos cerebrales, no así los pedagogos, que se aferran a los aspectos psicológicos y no a la fisiología aplicada. La verdadera causa del fracaso escolar generalizado, y los enseñantes están de acuerdo en ésto, es que no existe pedagogía.



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